domingo, 15 de enero de 2017

"Ajedrez en el California Café" de Héctor D. Vico

Ajedrez en el California Café

             Estimado profesor- la voz de Carl Gunter daba protagonismo a las erres, evidenciando su origen eslavo —permítame que discrepe con Ud., nuestro planeta es simplemente eso, una gran roca. Lo suyo, con todo respeto, son especulaciones, debo reconocer con toda justicia,  de una  mente muy culta y fértil, pero especulaciones al fin. A renglón seguido, hizo su movimiento: d4
             Mi querido doctor – repuso Oscar Barret, célebre físico cuántico y escritor de ciencia ficción – Lamento escucharlo. Ud. sencillamente está desconociendo, al hacer esa afirmación, los grandes avances de la física en los últimos años. La idea del holograma y de la realidad aparente quedó demostrada por el acelerador de partículas y diciendo esto jugó: f5
             Comprendo lo que me quiere decir, Oscar, pero me resisto a pensar que algo o alguien pueda estar en dos lugares a la vez y que sólo se define su posición cuando es observado. Desde mi punto de vista es ciencia ficción. A propósito, he leído su última publicación, muy buen cuento por cierto.
Tomó el pequeño peón del alfil dama  y lo corrió hasta la casilla  4: c4 dijo y anotó prolijamente en su planilla
             Veo que propone Gambito de Dama, muy buena idea, tengo la intuición que tendremos una partida entretenida y quizás con alguna sorpresa. Sus palabras Carl, me recuerdan las de un poeta hispano, para quien este mundo es un gran ataúd que viaja por el espacio. Lamentablemente disiento con él, escribe brillantemente pero no comparto sus creencias. Parecería que venimos a este mundo para nada. Es lamentable, es muy buen poeta, en fin..., se quitó la pipa de la boca aprisionándola con el pulgar y el índice de la mano izquierda y exhalando un humo con aromas de miel y ron, movió el caballo negro del rey a la casilla 6, delante del alfil. Anotó: cf6 – Su turno, doctor – expresó agitando en el aire la mano que sostenía la pipa.
             Amigo mío, hace años que nos conocemos y lamento no poder sacarlo de su obsesión por lo real y lo aparente. Creo que en eso, más allá de su calidad académica, deriva de su inclinación literaria. Luego  hizo silencio, meditó un momento y jugó: Cc3 y se recargó sobre el respaldo de su sillón.
    Los primeros movimientos eran prácticamente automáticos. Los jugadores avezados los hacen rápidamente, son jugadas preestablecidas, aceptadas por la teoría.
  Tal como lo expresara el Dr. Gunter, su amistad se remontaba a muchas décadas atrás, desde los tiempos en que coincidieron en la Universidad de Chicago, en la cátedra de Carl Sagan. Su amor por la física y el ajedrez consolidó una amistad no exenta de cierta rivalidad profesional pero que no logró hacer mella entre ellos.
Gunter se volcó a la exploración espacial, un tanto influenciado por la mítica figura del célebre científico Sagan, que por aquel entonces era una estrella de la televisión con su mundialmente famosa serie Cosmos, mientras que Oscar Barret, se dedicó a la física cuántica, tal vez para conjugar su curiosidad científica y su pasión por las letras.
Ninguno de ellos recordaba cuando tomaron el hábito de jugar ajedrez pero lo cierto es que cada semana, con la excusa de disputar una partida, se reunían en el California café, de Palo Alto, dado que ambos se desempeñaban como catedráticos de Stanford.
Era clásico verlos compartir una  cena abundante  y luego trasladarse  a los reservados del restaurante para jugar ajedrez y beber algún coñac junto a varias rondas de café. El personal del comedor los colmaba de atenciones puesto que ambos, como la mayoría de los profesores de la Universidad de Stanford formaban parte de la atracción del lugar que, gracias a la proximidad de la universidad, se vestía con un místico halo de sabiduría cosmopolita.
La respuesta de Oscar no se hizo esperar, jugó e6, al tiempo que preguntaba:
             ¿Tienes hora, Carl, olvidé mi reloj?
             9,35
             Gracias
Continuaron jugando en absoluto silencio.

Cf3    d5
e3     c6
Ad3  Ad6
O-O  O-O
Ce2  Cbd7
Cg5  Axh2+

Así estaban las posiciones, luego de 9 movimientos.



Las piezas negras acababan de darle jaque a su contrincante. Carl meditó  un momento y luego de mover su Rey (Rh1), propuso tomar alguna bebida espirituosa.
Los amigos hicieron un alto en el juego y pidieron dos coñac. Oscar volvió a preguntar por la hora y Carl, repuso:
             9,45, amigo mío, te noto intranquilo, ocurre algo?
             En absoluto, estoy algo pendiente del tiempo, será, seguramente que he olvidado mi reloj, simplemente eso.
Gunter estaba a punto de comentar algo cuando el sonido de su teléfono celular indicó que había recibido un mensaje de texto.
             Lo siento dijo, aguarda un momento Oscar.
Su rostro denotó extrañeza. El mensaje anónimo, seguramente enviado mediante la web decía:

Luego de mover el rey recibirá jaque mate en 10 jugadas

 Miró a su alrededor, por si alguien estuviera mirando la partida, pero no, el salón estaba desierto.
             Vaya, comentó, parece que tenemos un bromista
             ¿Por qué, Carl? ¿Qué ocurre?
             Alguien, que se cree muy gracioso y que ni siquiera está presente, vaticina que me darás mate en 10 jugadas
             ¿Extraño, no? ¿O será que esta partida ya ocurrió?  En verdad creo que se equivocó, el jaque mate puede venir en la jugada 22
             No seas tan optimista Oscar, eso está por ver.
             Bien, pues, veremos. Me toca jugar a mí.
Su movimiento fue: Cg4
La respuesta de Carl fue f4, a lo que su adversario replicó De8
Nuevamente sonó el celular del Dr. Gunter y el mensaje decía:

No acepte el sacrificio del Alfil negro

             Por Todos los Santos, quien es este pelmazo que me indica cómo jugar y además opina sobre situaciones que aún no ocurrieron.
             ¿Estás muy seguro que aún no ocurrieron?
             ¿Qué quieres decir? Explícate.
             Recuerdas el experimento en el Acelerador de Partículas, en dónde se midió la vida de aquellos fotones, casi a la velocidad de la luz. La conclusión fue que vivieron mucho más de lo que las mediciones anteriores al acelerador habían dado. La conclusión fue que viajaron al futuro.
             ¿?
             Recuerdas cuando Albert Einstein tuvo su revelación a bordo del tranvía en la ciudad de Berna mientras miraba como se alejaba el reloj de la torre.
             Si lo recuerdo y tomando un el peón lo coloca en g3 para encerrar al alfil negro
             Él pensó o mejor dicho, dedujo, que si alguien viajara a la velocidad de la luz, el tiempo, para el observador que quedara en tierra, transcurriría normalmente, pero, a quien se desplace a esa velocidad, el tiempo se detendría dado que la luz no lo alcanzaría. Para ser más claro. La luz que refleja el reloj no llegaría al observador que viaja a esa velocidad. ¿Genial, verdad? Tras hacer silencio movió Dh5
             Tu comentario es correcto, así sucedió con Albert, pero –  hizo una pausa para ordenar sus pensamientos – eso es en un viaje lineal, es decir, hacia adelante. Con la tecnología actual no habría manera de echar una mirada a lo que está sucediendo o sucedió en el pasado. Mientras hablaba movió Rg2 y continuo diciendo, me refiero, por dar un ejemplo, que nadie que viajara hacia el futuro podría ver el resultado de esta partida de ajedrez... ¿o sí?
Oscar, movió Ag1 apuró el resto del coñac de su copa haciendo una seña al camarero para que reponga las bebidas y muy despacio dijo:
             Carl, concéntrate en esto. ¿Qué ocurriría si el vehículo en el que te transportas tuviera la capacidad de doblar viajando 300.000 km por segundo?
Antes de responder, Gunter tomó el alfil que Barret dejara desprotegido. El movió Cxg1 y quedó dubitativo, había desoído la advertencia del mensaje de texto. Notó que su compañero lo miraba divertido
             ¿Qué ocurre?
             Nada, simplemente no escuchaste el consejo que te enviaron
             Pamplinas, sigamos con el tema. Ese giro, a esa velocidad, es imposible.
             Si, continuemos pero antes permíteme que te de jaque y tomando su Dama hace el siguiente movimiento: Dh2+ Ahora bien, si nos montáramos en un rayo láser y nos desplazáramos en círculos, alguien, teóricamente viniendo del futuro podría en estos momentos estar viéndote la nuca, para decirlo de una manera divertida y seguramente averiguaría el resultado de esta partida.
             Esta partida aún se está jugando, es imposible saber su resultado, y con movimiento nervioso lleva su Rey al escaque f3: Rf3
Su oponente contesto con e5
Estos fueron los movimientos finales:

dxe5     Cdxe5+
fxe5   Cxe5+
Rf4     Cg6+
Rf3          f4
exf4    Ag4+
Rxg4   Ce5+
fxe5 h5 mate

- Excelente partida, jugaste muy bien Oscar.
Mientras se encontraba diciendo esto, entró una llamada al celular de Carl, quien atendió presuroso.
             Hola
             ¿Dr. Gunter?, la voz sonaba un tanto temerosa
             El habla.
             Disculpe que lo interrumpa, soy Ana Chandler, alumna del Dr. Barret en la cátedra de Física Cuántica.
             ¿Usted estuvo mandándome los mensajes de texto?
             Si, perdone, me lo pidió el profesor. Hace 10 días me dio instrucciones para que lo llamara precisamente hoy e insistió mucho sobre la hora en que debía hacerlos. Me dijo que era para un experimento. Sólo quería pedirle disculpas. Él me dijo que Ud. entendería.
             Si, está bien, quédese tranquila. No se preocupe.
             Hasta luego
             Hasta luego.
E inmediatamente, interrogando a su amigo, que se estaba divirtiendo a sus expensas, dijo:
             ¿Me quieres explicar de qué se trata esto?
             Amigo, acabo de gastarte una broma. Hace dos semanas realicé  un experimento exitoso. Pude transportarme en un haz de luz y viaje hacia adelante en el tiempo. El mejor lugar para visitar era el California Café, precisamente en este momento, en que compartimos charla y ajedrez. No se me ocurrió mejor manera de demostrarte que lo que tanto teorizamos y soñamos es posible. Podemos desplazarnos en el tiempo.
             Te felicito amigo, es un logro maravilloso y haciendo una pausa agregó, ¡¡Fuck!!
             ¿Qué pasa?
             La ciencia acaba de quitarnos la única diversión que teníamos. Ya no podremos jugar ajedrez.


Posición Final de la Partida *




* Glucksberg – Najdorf, Varsovia 1935

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